¿ABDUCCIÓN EN URUGUAY?

0
24

Por Marco Bustamante//

Esta historia, la venimos siguiendo desde hace casi 20 años. Es que es uno de esos relatos tan sorprendente, que cuesta enfrentar la máquina para empezar a reseñarlos. Cualquier lector distraído, puede pensar que es un argumento de una película de ciencia ficción, si embargo, lo que la vamos a contar a continuación, realmente sucedió. Un equipo de nuestro suplemento viajó a Uruguay, mas precisamente a la localidad de Minas, en el departamento de Lavalleja. Esta pequeña ciudad, esconde celosamente un caso que podría ser una bisagra en la investigación sobre vida extraterrestre en nuestro planeta. El señor Carlos Wilson Arriola Aguirre, de 60 años, fue testigo en la década del noventa, de una serie de avistamientos inquietantes: extrañas luces que se mostraban en los cielos y descendían furtivamente entre los cañadones y montes. Podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que entabló en aquel entonces, una relación cercana con un fenómeno que se hacía presente en la zona. Dicen los que saben, que es mejor no jugar con fuego, porque tarde o temprano te terminas quemando. A nuestro protagonista, fue exactamente lo que le paso, tanto persiguió las naves, hurgo en los lugares de aterrizajes, que una noche, mientras dormía, cuatro figuras que parecían salidas de una película de Spielberg, lo tomaron de sus extremidades y lo llevaron a un vehículo, presumiblemente extraterrestre.
Contado por el propio Arriola, estos seres eran grises, con enormes ojos negros y una cabeza desproporcionadamente grande. Nunca emitieron una palabra, todo el dialogo fue telepático y los mensajes, eran solamente preguntas tipo interrogatorio. Para colmo de males, esta experiencia se repitió varias veces, y aunque siempre comenzaba de la misma forma, lo que sucedía en la nave, variaba según las necesidades de los seres que la tripulaban. Si a usted todo esto le parece fantástico, espere, todavía tenemos mas. Una de las ultimas veces que fue llevado por la fuerza, Wilson dice haber sido inducido a tener relaciones sexuales con una criatura de la misma especie que los raptores. Después de eso, silencio de radio. Nunca mas supo nada de la nave ni de sus tripulantes. También dejó de ir a los lugares de avistajes y rara vez volvió a tocar el tema con personas cercanas y mucho menos con desconocidos. Nos costo mucho convencerlo de que su historia debía ser contada. Arriola nos dio muchos detalles que hacen creíble el relato. Tiene varios testigos que aseguran haber visto las extrañas luces sobrevolando zonas a las que solía ir en los 90. Los diarios locales, especialmente “La Unión”, realizó una serie de artículos muy interesantes sobre los avistajes en aquella época. Y preste usted atención, porque no solo muchas personas defienden los dichos de la “victima”, existen algunos indicios médicos que detallan la existencia de, por lo menos tres “Chips” implantados en distintas partes del cuerpo. Este equipo de Crónicas Fenómenos Paranormales acompañó a Wilson en lo que sería una larga noche de vigilia ovni y para sorpresa nuestra, pocos minutos después de las tres de la mañana, en una zona cercana a un pueblo denominado “Villa del Rosario”, un enorme objeto que emitía una poderosa luz verde se hizo presenta a unos cuantos quilómetros de nosotros. Se posó algunos segundos sobre la ladera de un cerro y finalmente desapareció. Ninguno de los que estábamos presentes, habíamos visto nunca algo semejante. Y la noche no terminó ahí, unos 30 minutos mas tarde, casi en el mismo punto, una pequeña luz blanca con tonos amarillentos, jugó en el cielo frente a nuestros ojos por algunos minutos. Al otro día, volvimos a entrevistar a nuestro amigo uruguayo, debíamos regresar a Buenos Aires, quisimos darle la oportunidad que nos diera sus consideraciones finales. Debemos decir que nos sorprendió, Arriola no extraña las persecuciones a las extrañas luces, no siente curiosidad por aquello que todo vimos en el cielo, ni por nada relacionado con el fenómeno OVNI. Lo único que lo “perturba”, según sus propias palabras, es saber que en algún lugar del cosmos, fruto de aquellos dramáticos experimentos, un hijo no conoce a su padre.

No hay comentarios

Dejar respuesta