CHAMANES MODERNOS

0
25

Por Marco Bustamante //

Profesor de historia y escritor, Alan Spinelli es una persona que se adentró en el camino espiritual, en busca de respuestas ancestrales. Su conocimiento está relacionado con la experiencia Tolteca, información milenaria que trasciende el umbral del tiempo para llegar a nuestra época. En muchos casos, la gente elige el camino espiritual escapando del dolor, otros porque se sienten atraídos por la magia y el manejo de los estados de conciencia. Lo que motivó a Alan, fue un impulso profundo que sintió desde dentro.

En su casa de Lavallol, no se ven elementos rituales y la decoración es alegre, fresca, moderna. El joven chamán recibió a este equipo de Crónica vestido con un pantalón Jean y un buzo de algodón; nada de pluma, poncho ni taparrabo. Hasta ahí, algo muy distinto de lo que esperábamos. El entrevistado no tiene la culpa de no ser lo que el periodista espera.

Antes de comenzar la entrevista descubrimos muchas cosas interesantes, como que los chamanes modernos ya no tienen la necesidad de cazar para comer, miran televisión, y hasta siguen nuestro twitter @cronicaweb, para distenderse un rato. El cronista nuevamente queda en evidencia, las culturas, las tradiciones que sobreviven, son las que se adaptan.

La entrevista formal muto en una larga ronda de mates, dicen que la infusión típica de nuestro país es sabia, porque obliga a escuchar, y ahora, estábamos por aprender el origen de la cultura chamanica, “Los Toltecas nos cuentan y nos enseñan, a través de historias y de experiencias, sobre el mundo y la vida. Todo comienza con lo que los occidentales conocen como el chamanismo, que no es un termino acorde a los principios o valores toltecas. El termino correcto es brujería, pero entendida como hombre o mujer de conocimiento. Ellos son los Nahuales. Antes se dedicaban a curar dolencias físicas, mentales, en fin, cualquier tipo de dolencia, pero a través del espíritu”, explicó.

“La historia de los toltecas, se remonta a 17.000 años. Su mensaje se transmite de generación a generación, de Nahual a aprendiz. En tiempos de la conquista, ellos eligieron no tener contacto con el hombre europeo, eran muy reservados. El conocimiento se lo guardaban. Por eso no se sabe de manera general el total de lo que conocían”.

Con el mate casi lavado, habíamos aprendido varias cosas importantes de la cultura prehispanica, pero todavía no comprendíamos, como todas esas experiencias llegaron a nuestros días, “por los libros de Carlos Castaneda, -contestó Spinelli- un pionero en Chamanismo Moderno, como lo cataloga la antropología. En sus textos, transmite todo lo que fue su aprendizaje con un indio yaqui del norte de México. A través de 13 libros, el cuenta sus vivencias, que no son fantásticas, no son inusuales, son experiencias verídicas que llegan a nosotros con el objetivo de comunicar” dijo el chaman mientras acomodaba la yerba.

“Hay una clara diferencia entre los antiguos nahuales y los actuales hombres de conocimientos. Los antiguos videntes eran hombres, guerreros que tenían mucho ego, ambición y sed de poder. Eran personas que podían hacer cosas extraordinarias, como convertirse en agua, como volar, como mimetizarse con la naturaleza; si querían podían desaparecer durante décadas y volver sin que los afectara el paso del tiempo. Lamentablemente utilizaban todo eso de manera egoísta y tonta”.

“En cambio, el objetivo que tiene un hombre de conocimiento en la actualidad, un chamán moderno, es mucho menos ambicioso, mas humilde, pero no por eso fácil de alcanzar. Ya no interesa tener rituales, ni practicas antiguas, lo que quiere es detener el mundo, esa es la batalla lleva constante de una persona que se adentra en el conocimiento tolteca”.

Ya era una entrevista mágica desde antes de arrancar, pero eso de “detener el mundo”, captó completamente nuestra atención, necesitábamos saber mas sobre la expresión, “Cuando una persona logra aquietar su mente y detenerla, en ese momento, logra detener el mundo. Ahí logras tener una conciencia plena. En ese momento uno es el aire, la tierra, el sol y el viento. Cuando logras acallar tu mente, nos damos cuenta que formamos parte de un todo y conseguimos la libertad. Que es la meta mas alta que puede llegar a tener un hombre de conocimiento, ser libre de prejuicios, de las personas, de todo lo que lo rodea. En el mundo en el que vivimos es difícil creer en todo esto, es difícil creer que existe un lado espiritual, es difícil creer que no existe un hombre que tiene un alma, sino que hay un espíritu que temporalmente habita en un cuerpo” concluyó.

No hay comentarios

Dejar respuesta