LA AZAFATA FANTASMA DE AEROLÍNEAS

0
26
Por Marco Bustamante //

Muchas veces, en estas notas, hemos contado historias sorprendentes sobre entidades espectrales que habitan casas, mansiones y hasta castillos abandonados en la provincia de Buenos Aires. En esta ocasión, la noticia nos lleva a un viejo avión Jumbo, construido por la empresa Boeing y que actualmente está siendo desguazado.

Nuestro relato comienza con la llegada de esta “ballena del aire”, el 13 de enero de 1979. Matrículado con la sigla LV-MLO, y conocido como “el malo”, fue el segundo de estos enormes aparatos incorporados por Aerolíneas Argentinas.

Pocos años después, acorralados por medidas económicas, la aeronave fue alquilada. Paso de mano en mano durante toda esa década, hasta que volvió a las filas de nuestra aerolínea de bandera. Lamentablemente y por la mala gestión de algunos de los administradores, poco tiempo después, el “Malo” quedó inmovilizado por un embargo del banco de crédito de España (Banesto).

Para cuando el juez en lo Civil y Comercial Roberto Torti dispuso dejar sin efecto la medida judicial, a los aviones les habían sacado alguna de las parte de sus motores y equipamiento electronico; A raìz de eso, la aeronave, nunca mas voló. Sus partes fueron llevadas a otros aviones y de la estructura original, solo quedó una cascara hueca de aluminio estresado que fue rematada por un precio de 197.000 pesos Argentinos.

Todo lo anterior, es para poner la historia en contexto. Quisimos, en su momento, entrar a comprobar la veracidad del caso con la notable experiencia del investigador Ariel López, pero no fue posible. Sin dudas, esta es una de esas historias que tenemos que dejar ir, pero, no sin antes contarles a ustedes, como un fantasma quedó aferrado a la inmensa mole.

Decíamos al principio, que el LV-MLO, tuvo dos etapas bien definidas en Aerolíneas Argentinas, la primera en los últimos años de la década del 70` y la segunda diez años después. No podemos precisar en que momento exactamente, una tripulante de cabina, apasionada de su profesión, fue diagnosticada con una enfermedad terminal.

Al parecer, la joven pidió trabajar el resto de su carrera, que no sería mucha, ella lo sabia, en ese 747. El afecto puntual con este avión al estaba relacionado con que salió de la fabrica el 8 de diciembre, día de la virgen en argentina. Una especie de cábala para los tripulantes.

Algún tiempo después, la mujer falleció en su casa de Buenos Aires. Pero como hemos visto en reiteradas ocasiones en nuestras historias, la muerte no significa necesariamente el final de todo, mas bien es una especie de bisagra que da origen a otro tipo de eventos.

Obviamente el avión siguió volando, y en una escala técnica, en el aeropuerto de Madrid, dos empleados de mantenimiento que hacían una chequeo de rutina, denunciaron haber visto una figura borrosa y transparente en la zona inferior del aparato.

Las apariciones se fueron acumulando, el personal de limpieza de la empresa, tenia terror de ingresar a la aeronave sin compañía. El motivo era que sentían una presencia de “alguien más” merodeaba entre las filas de butacas.

Lo demás, ya lo anticipamos en el comienzo de la nota, en el 2001 el avión quedó “inmovilizado” en el aeropuerto de Ezeiza, puntualmente en la cabecera 5 y los únicos visitantes de ahí en mas, fueron los técnicos, convertidos en chatarreros que desmantelaron el avión. Ellos también en su momento denunciaron que esta “mujer fantasma” los asustaba, como si tratara de evitar que se lleven piezas de la maquinaria inerte.

Como conclusión, y a modo de despedida para esta historia, queremos contarles que falta poco para que el Jumbo de 178.750 kilos desaparezca; Quien sabe, tal vez no sea un final tan malo después de todo, a lo mejor esto permitirá que la espectral tripulante logre abandonar finalmente su misión en esta tierra: cuidar a su enorme gigante.

 

Compartir
Artículo anterior¿ABDUCCIÓN EN URUGUAY?
Artículo siguienteEL AVIÓN "MUFA"

No hay comentarios

Dejar respuesta