LOS MILAGROS DEL PADRE MARIO

0
44

Por Marco Bustamante //

Aracelis Gallardo, mas conocida como Perla, llegó un día a la vida del Padre Mario Pantaleo y sus destinos se entrelazaron para dar origen a una obra gigante que ayuda a miles de personas en los lugares mas vulnerables. No le molesta hablar de sus 90 “pirulos”, es mas, hace chistes sobre la vez que almorzó con Mirtha Legrand y le retruco que nacieron el mismo año, “de eso en mi mesa no se habla” le habría dicho la diva.

Es Presidenta de la Fundación Nuestra Señora del Hogar, una de las dos organizaciones que componen la Obra del Padre Mario, conoce cada centímetro de las instalaciones y saluda por su nombre a todos quienes trabajan en el lugar. Pantaleo le decía “doña” y se convirtió con el tiempo en la abuela de todos en González Catán.

Dueña de una memoria prodigiosa, recuerda el momento exacto en que conoció al cura: “Hace 50 años llegué a su vida con un cáncer hemorrágico y me curó. Yo tenía cierto escepticismo pero, sin embargo, acá estoy”.

El pasado primero de agosto, la familia de Perla, es decir toda la fundación, celebraron los 100 años del nacimiento del Padre Mario. Es curioso, pero lejos de desaparecer con el tiempo la imagen del cura sanador sigue intacta, basta con preguntarle a cualquiera que camine por allí, para escuchar emocionantes testimonios que aseguran sentirse acompañados por esa suerte de ángel incansable.

Muy emocionada Perla asegura que “es como si estuviese presente. El aspecto curador del padre ha quedado porque en su mausoleo sigue habiendo curaciones impresionantes. Es la fe de la gente que viene a buscar una ayuda para su salud”.

Desde el fallecimiento de Pantaleo en 1992, la obra continuó creciendo sin detenerse. Con Perla capitaneando los destinos de la institución, el sueño del Padre Mario se hizo realidad.“A mi me interesa mucho los vecinos, la gente. La obra tiene 17 comedores, todos en González Catán, cada uno le dan de comer a 100 chicos y yo voy a ver que necesitan. Son 1700 nenes que todos los días tienen su plato de comida asegurado”.

Las manos

Las manos del Padre Mario curaron a muchas personas, se tiene registro fehaciente de 25.000 casos, pero quien sabe cuantos quedaron sin documentar. Muchas veces le preguntaron al sanador sobre como hacia los “milagros”, el cura se limitaba a responder siempre con la misma frase: “yo sólo soy la guitarra, el guitarrero es el que está allá arriba”.

Consultamos a Perla sobre la utilización del péndulo como herramienta de trabajo de Pantaleo, “el lo utilizaba, pero no como la gente piensa, el no curaba de esa forma, el utilizaba esa herramienta para despejar sus propias dudas”.

Como devolución a todas estas curaciones, que pueden ser definidas como un gran acto de amor, la comunidad de Catán pide la beatificación del Padre Mario, la persona que sienten en sus corazones como un santo. Perla Gallardo nos cuenta que “cuando tuvimos unas 1500 firmas, fuimos a ver a Bergoglio y me dijo que el sabia Mario era un ser especial. Que no necesitaría estudio su caso. Pero nos orientó para seguir los pasos estipulados. Los testimonios son miles, el procurador -la persona que se encarga del proceso- eligió los mas conocidos para poder estudiarlos detalladamente. Yo lo que espero es estar viva para ver la beatificación”.

No hay comentarios

Dejar respuesta