“SI VIENEN DESAPARECEMOS”

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Por Marco Bustamante //

Desde hace rato observo con tristeza que grandes investigadores muestran un visible agotamiento por cosas que generalmente nada tiene que ver con el fenómeno Ovni. El cansancio, si se quiere, viene desde lo político institucional, porque si, aunque no lo pueda creer querido lector, incluso en este tipo de grupos existen peleas internas para ver quien aparece mejor en la foto.

Toda esa confrontación interna, comenzó cuando un grupo de “lobistas” tomó las riendas de algunas de las “comisiones” que se encargan de investigar y difundir este tipo de fenómenos. Generalmente, ninguno de estos ratones de laboratorios se mueve un metro para ver de cerca el lugar donde ocurren las cosas, pero si se las ingenian para elaborar acciones de marketing y aparecer ante las cámaras de televisión. Piden la desclasificación del fenómeno Ovni a viva voz, pero muchos de ellos, guardan montañas de información que difícilmente salga a la luz publica alguna vez.

La antítesis de todo eso es Marcelo Martinich, su prestigio viene del trabajo de campo serio y responsable. Lejos del “divismo” que algunos colegas han demostrado tener, el profesional se da el gusto de elegir que historias seguir, en qué lugar aparecer y en donde no.

Referente a nivel nacional, sobre todo por su trabajo con huellas e investigaciones de las famosas “mutilaciones de ganado”, recibió a “Fenómenos Paranormales” en el marco de un Congreso en la Provincia de Buenos Aires.

Su larga trayectoria es apasionante,comenzó en el fenómeno ovni, a los 10 años de edad, como muchos otros, con su carpeta de recortes sobre el tema. Luego tuvo la suerte de ingresar al Centro de Investigaciones Cosmobiofisicas de Venado Tuerto, un grupo pionero, que marcó pautas de investigación a nivel continental.

El investigador, nos cuenta que “las comprobaciones en el fenómeno del día hoy, prenden de un hilo. Lo que me interesa ahora, es el relato del testigo. La foto ya no interesa, salvo que sea la súper prueba”.
“Nosotros continuamos buscando, vamos al lugar donde suceden las cosas. Pero hoy en día dejé de lado las alertas ovnis. Prefiero dedicar el tiempo a visitar lugares cuando ya es recurrente”

En la actualidad, se encuentra visitando viejas huellas, para tomar nuevas mediciones, utilizando detectores de metales en busca de evidencias.

Sobre la evolución del fenómeno Ovni en cuatro décadas de estudio, el investigador asegura que “cambiaron las personas, el Ovni y el testigo está muy ligado. Creo que buscamos el alienígena afuera, y posiblemente lo tenemos dentro de nuestro cerebro” reflexionó.

Sobre la aparente calma en el cielo de este año, Martinich indica que “el 2015, solo recibí reporte de un caso. Últimamente han dejado de aparecer las grandes denuncias, por ejemplo, los encuentros cercanos de tercer tipo. Todo se resume a esferas y cosas similares. En nuestra estadística, tenemos un caso de encuentro cercano por decana, trabajamos hace 40 años”

Sobre los seres, el especialista reconoce una tipología como recurrente, pero siempre refiriéndonos a un caso por década, todavía es una extrañeza el fenómeno Ovni. Interesante dato, cuando tenemos en cuenta que algunas personas lo ven hasta en la sopa.

Primer Contacto

El investigador asegura que no estamos listos para el contacto, es mas, “a los 50 años espero que no se produzca, no quiero que me vengan a cambiar las reglas de juego, como ser racional deseo que sean mis costumbres y mi mente, las que rijan mi vida hasta el final. Yo creo en el hombre. Yo no quisiera que nos contacten, ni que nos salven de nada” señalo.

“Cada vez que se produce algo así, la cultura inferior, ha desaparecido. Nos pasó cuando los europeos vinieron a conquistar América. Corremos riesgo de desaparecer, o por lo menos de no seguir con la vida como la conocemos. Debemos solucionar nuestros problemas, sin que nadie venga a ayudarnos desde afuera”

Dejamos para el final, algunas consideraciones: Marcelo Martinich es un ejemplo a seguir por todos aquellos que quieran investigar seriamente el fenómeno Ovni. Un investigador sumamente responsable con el manejo de la información, que no necesita andan revelando filmaciones falsas de globos de cotillón, ni bautizar con nombres estrambóticos a tragedias ocurridas como la de Monte Grande. Se mete con sus botas en el barro, entrevista testigos y publica continuamente material. Un ejemplo.

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